Friday, May 03, 2019

Prensa pagada no pega


Por Silvia Sáyago Baez

Hasta el sexenio pasado era un hecho conocido por los que trabajamos para cualquier empresa periodística, incluso la más pequeña, que las mayores entradas de dinero provenían de la publicidad gubernamental. En forma de anuncios o del típico boletín de prensa, las sumas eran muy altas para aparecer en cualquier medio de comunicación. Por eso en cada aparición televisiva, en cada artículo se ensalzaba las cualidades del estado mexicano, su capacidad de trabajo y eficiencia… circunstancias que ahora sabemos no eran ciertas. Corrijo. Los medios sabían, pero su trabajo era engañar a la gente.
En un reportaje de Animal Político, medio electrónico de reciente impacto, se dijo que del 2013 al 2016 el gobierno de Enrique Peña Nieto gastó 36 mil 261 millones de pesos en publicidad oficial, el equivalente al 71% más de lo que el Congreso mexicano había aprobado. Por supuesto la razón era mejorar la percepción del pueblo sobre el gobierno.
Desde luego, este dato se suma al torrente de información de que disponemos gracias a la Internet, el único medio que no padece de censura ni autocensura condescendiente. Sin embargo, también es posible encontrar en la red detractores. Incluso elaboradas mentiras para desacreditar a este nuevo gobierno. No es raro observar la manipulación todavía existente, lo positivo es que el sentido común y la comprobación de la información truqueada están al alcance de cualquiera.
Al día de hoy, es un hecho conocido que la prensa mexicana está en una grave crisis de credibilidad ante los ciudadanos por sus posturas críticas contra el nuevo gobierno, el que llegó por la disconformidad de un electorado cansado de ser engañado y robado. Es tan evidente que los medios toman la contra para provocar una respuesta que les favorezca, tal vez la llamada de  algún secretario de prensa con materiales listos para resaltar el trabajo que se realiza en el poder, y un generoso pago por su publicación. Pero en este momento la llamada no llegará. La austeridad impide que se alimente a los medios.
Ante este panorama hay que preguntarse cómo pueden subsistir los medios de comunicación en México sin la publicidad gubernamental. ¿Es la única manera? En un país donde la gente no acostumbra a leer y los que lo hacen no confían en los contenidos de nuestros medios, ¿de dónde vendrán los recursos para sostener a esta industria que va en picada? ¿Quién puede salvar a los medios de comunicación mexicano? Tal vez una sociedad hambrienta de ser mejor informada.

No comments: